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Cuando una mujer busca iniciarse en placeres un tanto menos convencionales y algo más excitantes, la línea entre el placer y el dolor es sumamente delgada. Por lo que las bolas chinas anales pueden convertirse en un importante primer paso.

La satisfacción que puede originarse del estímulo del ano, es incomparable y poco probado, este es un placer que muy pocas mujeres se atreven a experimentar, debido a los mitos y a los miedos que se van generando a su alrededor. Siendo justamente esta la razón, por la cual, se considera que estas bolas chinas son el perfecto preámbulo a placeres mucho más impresionantes e intensos.

Experimentar con la sexualidad, satisfacer curiosidades y abrir las puertas a nuevos universos de placer debe ser considerada una especie de obligación y tarea para toda mujer. Ya que, se trata de ampliar los límites, ser independiente sexualmente, conocer su cuerpo y sobre todo, jugar y disfrutar de orgasmos que pueden ser extremadamente intensos.

Las bolas chinas anales también se pueden considerar como un primer paso a juegos anales un tanto más intensos y duros como los consoladores, esto se debe a que su forma esférica le pide ser introducidas fácilmente y con una mínima incomodidad. De esa manera, preparando al cuerpo y a la mente a jugos más intensos.

Las bolas chinas son recomendadas para tanto las noches pasión solitaria, noches de experimentación y curiosidad, como noches de desenfreno en pareja. Siendo útiles como iniciación para el acto sexual como para su intensificación.

Por razones higiénicas y por razones de seguridad, e incluso, por placer, se considera que las bolas chinas deberían ser de silicona. Ya que son fáciles de limpiar, rápidas de insertar y no causan ningún tipo de irritación; estas son ideales para las principiantes que buscan experimentar y ampliar los límites de su sexualidad.

Sin embargo, para juegos más duros e intensos, las bolas de metal también son una posibilidad higiénica y recomendada.

El tamaño de las bolas chinas anales debe ser algo que se debe considerar antes de adquirirlas y utilizarlas, sobre todo considerando que se trata de un músculo que en muy pocas ocasiones es trabajado. Por ello, estas tienen un tamaño estándar de 30 milímetros y un peso de 30 gramos, un poco menor que las dimensiones usuales de las bolas chinas vaginales.

En los casos de las bolas anales, no existe tanta variedad, aunque, se debe hacer referencia que aparte de los clásicos diseños que se encuentran unidos por un hilo o cordón, también se puede contar con bolas chinas unidas a una estructura rígida.